jueves, 9 de febrero de 2017

Mis manos saben más de lo que dicen

Mis manos saben más de lo que dicen. 
Porque saben de ti. 
Pero ya no quieren saber...

Y de pronto cae lo invisible. 
Lo que sólo ellas saben, lo que sólo ellas limpian. 
Dime, ¿cómo le borro la memoria a las yemas de mis manos?
¿Cómo hago para que se les olvide los rincones de tu piel?
Mientras mis dedos van salteando sobre el teclado, lo invisible no ha parado de caer. 
Y tiemblan. 
Tienen miedo. 
Les da pavor convertirse en ayer. 
Aunque ya lo sean para quien las ve.

Los huesos también se aburren, de ir y volver. 
De las indecisiones, de las piezas que he estado probando, de el constante juego de azar.
Y aunque toditas caben, ninguna pieza es la ideal.

Ellas no dependen.
Hacen lo que les venga en gana hacer. 
Muy cómo tú. Muy como él. 
Y aunque no escuchan, no sé cómo ven que estoy a nada de correr. 
De unir las líneas con las rayas. 
Con lo afilado, y lo traspié.

Y mis dedos, los modelos principales
Los del humo y lo que sabes. 
Con ellos se hace difícil todo lo demás. 
Ellos no tienen la lista oficial de cada secreto que saben de ti. 
Porque ellos simplemente saben. 
Dónde, cómo y porqué.

Que caótico se ha vuelto un simple pensar. 
Cómo si tan solo todos pensaran que mis manos van a hablar. 
Ojalá lo hicieran. 
Porque tengo tanto que preguntar...

Ahora mismo, antes de que la madrugada se termine de llevar mis ganas de ser valiente 
Solo quiero que mis manos, recuerden por una ves mas la sensación de vivir de aquel sedante, en forma de cortina traslúcida, que tanto encontraron en la parte posterior de tus besos arrogantes.

¿Será que se me acumuló la vida? 
Porque mis manos cargan lo pesado. 
Y mis dedos lo mojado. Y mis yemas tu recuerdo. Y mis uñas tus gemidos.

¿Será que mis dedos no encuentran olvidarte porque no lo están buscando? ¿Y si tengo que buscarte aunque no quiera tu olvido? ¿Y si la única forma de encontrare es buscar otro camino?

¿A donde quedan mis manos extrañosas?

–"Pues en mi"–
Susurras como si esa fuera la única respuesta a esa pregunta. Y mientras tu sedante empieza a hacer su efecto nuevamente, se empiezan a acomodar las protagonistas de la historia, sobre tu cortina traslúcida.  






By: Mariluna Medina 
@marilunamedina

jueves, 2 de febrero de 2017

No sé que hacer contigo

Y yo que pensé que te quería tanto pero tenía que venir la noche y decirme que no. Y poner en duda todo lo que yo creía. 
Todo parece tan esporádico, incluso cuando tu y yo parecíamos diferentes. 
Estar contigo es el intento de estar bien, pero nunca estarlo. 
Parece mentira todo lo que he sentido por ti, es tanto que parecía de otra vida. Pero eso es poco probable, cómo tú. 
He seguido mapas, y he resuelto acertijos, pero aun no te he podido encontrar. 
Parece que tienes tanto miedo. 
Y huyes. 
Tal vez yo debería huir, y correr hasta no sentir mis piernas. Hasta que el calor te desaparezca, o me desaparezca a mi. 
Nuestra historia siempre ha sido una canción, y un poema de un famoso escritor. Una frase mejor dicho. Y no quiero llegar a tu regazo con la guardia alta. Ni quiero construir un muro al final de mi puente hacia tus labios. No sé qué hacer contigo. 
Sé que si te alcanzo no te dejaría ir. Pero para alcanzarte falta un tramo, que hoy estoy poniendo en duda mi capacidad para arribar.
Mis manos están atadas en dinamita. O así lo siento al menos. 
No es lo más sensato lo que gana la partida después de todo. 
Pesar me da este sentimiento, no porque sea cobardía, sino porque no sé que es. Estando a unos pasos se quiere dar la vuelta e irse. 
Ojalá pudiera preguntarte qué quieres tú que haga contigo si no supiera la respuesta que seguro vas a dar. 
Tal vez ahora que me vaya, no me vaya para siempre. Solo hasta que descubra si puedo vivir con esto o sin. 
A veces pienso que tengo el cielo de costado. Que tengo tanto tiempo sosteniendo las puertas de mi vida para que pases tú primero, ya mis brazos se cansaron... pero no sé, tal vez este no es tu vuelo. Pero si el mío. Y eso duele más. 
Te he escrito tanto que las letras ya empiezan a no tener sentido.
Ojalá que cuando regrese de mi viaje hacia las dudas, te aclares la garganta y me encuentres de verdad. 
Porque cómo sabrás, la honestidad siempre me fuerza, y escribo y digo y muevo mis dedos sin pensar. Y me equivoco. Pero creo que esta vez no lo es la ocasión. Tal vez cambié de opinión, o tal vez esta sea la única manera que supe encontrar para que la dinamita no causara daños mayores. 
Mis varias metáforas se están haciendo cada vez más reales, sobretodo cuando pongo en mis labios un "ven" con sabor a "quiero cruzar ese tramo", pero nado en arenas movedizas. Y al final del día, sigo en el mismo lugar. Sin saber si mañana será mejor y el sol saldrá. 
Y lo más irónico, es que a pesar de todo, viene a mi mente la preguntita gastada que todavía me tiene mal  porque todavía no tiene respuesta. Porque todavía, después de tanto día y día, no sé que hacer contigo.






By: Mariluna Medina

jueves, 17 de noviembre de 2016

Café y canela

Nos turnamos, nos encontramos, nos fundimos...
Vuelas con alas propias y listas para volar. Me gusta eso de ti. Y de mi cuando estoy contigo.
Me cantas y yo te beso, y es recíproco lo que nos pasa, lo que sentimos. No se puede distorsionar.
Ni controlar.
Ni fusionar.
Ni esconder.
Ni amarrar.

Porque lo que es libre por naturaleza es libre con brazos abiertos y carteles de protesta contra la opresión de la felicidad.

A lo mejor me cansé de andar revoloteando entre las ramas más inestables, o de empaparme el alma con cada chubasco insípido que me he aguantado en la interperie.
Tal vez.

Otra cosa que añadir a mi lista de "tal vez"

Y yo, contigo, paseando por jardines y acuarelas, y lugares a los que nunca he ido, y que ahora me encuentro perdida en ellos.
Me das seguridad, fuerza de combate y bastante paz. Lo que tanto extrañaba...

Es, en retrospectiva, un poco descabellada la idea de que seas el mejor romance de diez horas seguidas de mi vida.

Y esa locura merece su crédito.
Y hay que dárselo...

Para el ojo ajeno se verá extraño, desesperado, y hasta fingido.
Pero tú y yo, amor, sentimos, este amor entre naranja y violeta, entre pupilas y latidos, entre café y canela.
Sentimos lo natural, sentimos la luna llena y menguante.
Sentimos lo que sentimos porque sabemos lo que nos pasa.
Libertad es poder escoger con quien tomarse el primer sorbo del café.
Y yo te encontré en el camino a dar mi primer sorbo.

Aquí, entre lo grande de lo poco solo estamos tu y yo.
Un universo de metro y medio.
Muchas palabras y una flor.
Una camisa y una guitarra.
Mi clavícula y tu pincel.
Solo hay labios de pintura entre besos de café.




By: Mariluna Medina
Ig: marilunamedina
Mail: marilumedina12@gmail.com

domingo, 30 de octubre de 2016

La boutique de los efectos secundarios


Aire afilado y yo asfixiandome.
Hay días buenos y días malos.
Yo solo conozco los días grises sus tonalidades afines.

Presumo mi necesidad de ti con quien no debo. Y busco entre los escombros desesperadamente una de las mil razones para no hacerlo que se me han perdido.

Mi mala memoria hace tanta falta en estos casos, porque sigo fracasando una y otra vez en erradicar todo recuerdo de lo que nunca fuimos.

Y me hago adicto de la anestesia.
Con sobredosis de indiferencia a lo que me intenta sacar de aprietos.

A mi derecha una desubicada sombra de un sueño recurrente. Con aires de querer sobrepasar las barreras de mi intermitente sobriedad. Y a mi izquierda, pues, quien sabe.

Un espejismo tras otro, ¡Que espectáculo de alta calidad!.

Un poco mas y mis pupilas serán irreconocibles...

Me abstengo de continuar indagando en los por qué y solo me atrevo a afrontar las consecuencias.

Pensamientos agresivos de la mano de las constantes malas decisiones, y la bienaventurada demencia.

Y llegando casi al final, está en su podio, la interminable colección de heridas sin sanar. Siempre en cuarentena.

Siempre sin sanar, siempre sin saber.
Para conveniencia de todos, es mejor así.





By: Mariluna Medina
Ig: marilunamedina
Mail: Marilunamedina12@gmail

domingo, 11 de septiembre de 2016

Canciones para un día de lluvia

Mi vida justo ahora es un intento desesperado por tratar de cambiar una canción triste por una alegre, sabiendo que no existe ninguna en la lista de reproducción. 
Tonos de gris y un día nublado que promete.
Y así de rápido, en un abrir y cerrar de ojos se esfuman todas mis constelaciones. Como huyendo de algo, cómo si tuvieran miedo. Como si no entendieran, pero es que yo tampoco entiendo...
Tanta esperanza no cabe en una taza de café, asumo. 
Deseos que van, se quedan y vienen nuevamente, y así vienen y van, como si pensaran por sí solos. 
Bienvenido insomnio, pase usted. Te empezaba a echar de menos... 
Y así todo vuelve a la caótica normalidad. 
Un par de auriculares, y un día nublado. Más por dentro que por fuera. Y un sol brillante, pero intermitente, nuevamente, más por dentro que por fuera. 
Y otro chubasco a la cuenta por favor. (Como si necesitara otro)
Claro, sin embargo este se ha convertido en una tormenta eléctrica. Debería sentirse orgulloso. 
Porque aunque allá afuera esté el sol en su punto más alto, aquí dentro está lloviendo a cántaros.


Todo se torna efímero, ambiguo y sin corriente. La misma lista de reproducción en aleatorio, y el mismo clima de desayuno, almuerzo y cena.
Y todo por no saber poner en pausa mis miedos. 
Debo tener problemas de configuración.


Ni las constelaciones nos han de ayudar. 
Ni el café hará que se vaya el insomnio. 
Porque las estrellas son persuasivas y ya se me acabó el café.


No hay canciones para un día de lluvia, porque para eso estaban nuestros labios. 
Que me cantaban. 
Que me decían. 
Que me dolían...

Así es como luce una vida después de tenerlo todo en tres puntos suspensivos. 
Porque no sé si nuestras constelaciones vuelvan a juntarse. 
Porque agarraron caminos separados sin previo aviso, y a simple vista tu vas y yo voy.

Basta de tantos chubascos.

Hoy me llueves tú, aunque afuera la sequía esté acabando con el mundo. 
Aunque el sol me queme la espalda y todo parezca un efecto secundario de una sobredosis de café.
Y me llueves, y a mares.

Todo se torna efímero, ambiguo y sin ti.

viernes, 22 de julio de 2016

12:03

A lo mejor, todas mis letras eran para ti, aún sin haberte conocido. 
Me dediqué a escribirte, hasta el más mínimo detalle. 
Pero no, no sabía.
Me enamoré sin pensarlo, y en intervalos de inspiración poco convencionales. 
Y te perdí al mismo tiempo que mi pluma se quedaba sin tinta, y me forzaba a escribir el punto final de aquel poema.
Tu poema. 
Del poema de un "siempre" intermitente y una sonrisa que en el fondo se apagaba. 
Y veo cómo comenzamos, y veo tantas palabras que siempre fueron palabras. 
Porque a la larga no pueden ser algo más. 
Que difícil es entender eso. 
Y veo, hasta donde puedo... Una llama de pasión, expuesta al mediodía. 
Y las mismas canciones en reproducción, y la sombra de un beso fugaz. 
Y taches, muchos taches. 
Veo, un final feliz en retrospectiva y un primer abrazo de despedida. 
Y un lienzo sin trazos. 
Y una canción triste. 
Lo peor es que ya no hay orden. Sigo como antes. 
Con mis manos sin las tuyas.
Y muchos escritos en mi celular. 
Y una carta sin dedicatoria. 
Y algunas preguntas sin contestar. 
Y con un parque, y una banca. 
Y con tus arranques de autonomía. 
¿Por qué tanto altruismo?
Eso no ayuda en nada, porque aquí ando con mi dignidad intravenosa. 
Sigo aquí con mi desastre. 
Con mis nulas ganas de seguir. 
Con mis caos con k. 
Con el pensamiento inerte de seguir pensando en ti. 
Con déficit de atención a lo que sobra.
Y con el sentimiento de que me sobra todo. 
Y aun así sigo, porque me atrapó esta historia. 
Porque seguiré escribiendo. 
Porque seguiré escribiéndonos. 
Aunque ya no pueda cambiar algunas cosas... 
El muñeco está en oferta, por eso todos lo compran sin pensarlo. 
Por eso todos lo rompen sin pensarlo. Por eso me han roto tanto...
Y sigo observando, y ahora recordando. 
Y nos veo de nuevo.
Y solo veo pedacitos de nuestra historia. 
O simplemente nuestra historia solo fueron pedacitos. 




Mariluna Medina (@marilunamedina)
Mail: marilunamedina12@gmail.com

miércoles, 20 de julio de 2016

La constelación

Tres puntos suspensivos, en tres ángulos diferentes... la fórmula perfecta para mi sanación, reducción de culpas y concentración de placeres.
Hasta ahora, no hay cuerpo, no hay ruta, ni segundas intenciones...
Una dosis de tu sonrisa tiene efectos, pero no de los secundarios.

Dos almas que se encuentran esporádicamente y hacen escala en la otra, para después proseguir con sus caóticas búsquedas del camino correcto.

Las constelaciones no se ponen de acuerdo para crearse, solo están ahí, buscando que alguien con mucha imaginación las una, y vea en ellas una figura a su placer.

Somos estrellas en movimiento que coincidimos en esta constelación.
Y la verdad es que no me molesta, para nada... ¿Por qué lo haría? Si esos tres puntos suspensivos me alejan cada día más de mis vértigos, y sin querer queriendo se acercan poco a poco a algo parecido a respirar.

Aunque, vivir ad libitum es bastante difícil, hay cabida para lanzarse al vacío, pero no para volver a la superficie.
Bastante peligroso; cómo esto.
Aunque en el fondo, más peligroso es no coincidirnos, ¿No crees?
Porque eres gasolina, y yo un yesquero.
Pero eres gasolina ad libitum y yo un yesquero bastante mañoso...

Y mientras constelaciones van desvaneciendose o formándose, me alivia que la nuestra tan solo fluya.
Me alivia que la respuesta a ¿cómo van? Sea "Fluyendo"
Una buena respuesta para alguien que no conoce la estabilidad ...

Constelaciones de canciones por escuchar, de gente por conocer, de labios por besar, y de errores que cometer.
Aunque por ahora, escuchemos los playlists que tenemos, conozcamos las personas que crucemos, besemos los labios que podemos, y si nos vamos a equivocar... equivoquemonos de una vez.








By:Mariluna Medina (@marilunamedina)
Mail: marilunamedina12@gmail.com

martes, 19 de julio de 2016

Bitácora de una vida sin ti


Llegas cuando menos te extraño, como para recordarme que te extraño aunque yo no lo sepa.
Eres tan astuto, egoísta y altanero. Me vienes a sonsacar la memoria con tu recuerdo, y como quien no quiere la cosa aquí estoy pensando en ti. Lo prohibido es masoquista. Que prohibido y doloroso saliste.
Cada timbre al teléfono es un paso en falso en mi camino a desenamorarme de ti. Y justo hoy que no estás, justo hoy que no está nadie, ese camino se ve tan turbio y distante...
Podría pensar aunque no quiero, que a lo mejor ya mi ángel se rindió. No lo culpo, no soy fácil; soy intermitente e inestable. Todo lo que la receta de un buen desastre necesita.
Aunque, no soy buena en matemáticas pero de un desastre como el nuestro es imposible un buen resultado.
Creo que estoy más que cansada del monótono vals de nuestra historia.
Un llamado sin respuesta y una noche más que no escucho tu voz. Otro día que mi ángel de la guardia ya tiene a quien más salvar.

Tantas de mis palabras sobrepasan las expectativas, están más empapadas de ti que de costumbre...
Y tú, sigues allá, del otro lado, sin mi, y sin querer cambiar de lugar... y yo, deseando que mi pluma olvidadiza haga magia con tu nombre en mi cabeza.






By:Mariluna Medina (@marilunamedina)
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jueves, 14 de julio de 2016

Relatos de mi primer día de sol


Mis pulsaciones ya no van al par. 
Mis manos tiemblan, y no se mantienen en un solo sitio. 
Ya no soy invulnerable, que aterrador.
Ahora soy débil y al descubierto.

Que fácil se puede hacer tomar decisiones, de la boca para afuera, sin herir a nadie. Pero por dentro te apuñalan tus propias palabras, maldito altruismo, y maldita sensación de vacío. Un vacío en mayúsculas y con negrita. 

Me siento flotando en el vacío, y no en una buena manera, por primera vez sé qué debo hacer, pero no puedo, y no quiero. Sé cómo y cuándo, sé qué y dónde,  y lo más contradictorio es que sé porqué, pero simplemente no lo acepto, maldito egocentrismo. Malditas mis ganas de querer ser feliz, de saber cómo y no serlo de todas maneras. 
Porque una parte de mi te regala y la otra se aferra cada vez más. 
Es cómo estar anclada en el fondo del mar, con una parte de ti que quiere subir desesperadamente a la superficie y después de tanto poder respirar, pero con otra parte que disfruta estar bajo el agua y que tiene esperanzas de desarrollar branquias con el tiempo. 
Entonces no sé qué clase de desorden es más masoquista.
Entonces no sé muchas cosas; pero sé que ya no quiero sufrir, porque ninguna parte de mi quiere eso, porque las dos serán felices y sin sufrimiento a su manera. 
Así que pa' dilemas estoy yo. Con mis contradicciones, y mi intento de mantenerme a raya en situaciones como ésta, que requieren de más, de más de uno, no de más de nadie. 
Muy dentro de mis rompecabezas y mis laberintos debe haber algo más allá de todo esto, algo que no tenga nombre, solo algo. Porque incluso en los momentos más sombríos y que a simple vista parezcan sin solución. Hay una especie de calor y luz que invaden partes de mi, como dopamina, insinuando que tal vez nada luzca bien ahora pero tal vez mañana venga una tormenta y se encargue de llevarse la negativa, y demuestre que incluso los días de cielo gris también pueden traer paz. Que no hace falta ver al sol para saber que está ahí, esperando que entienda que después de una tormenta pueden venir miles más, una tras otra. Que me compre un paraguas. Que las anclas solo son anclas y que no están en el fondo del mar por si solas. Que mis partes soy yo, en dos extremos diferentes, que no tienen el mínimo sentido y que pelean por causas que no ayudan a nadie, que tan solo no tengo que escoger algo en mi, algo que crea correcto o anti masoquista, que las cosas se arrancan de raíz, y que no puedes devolver el tiempo y no clavarte un ancla, pero si puedes encontrar un equilibrio y con ayuda de las dos partes poder desclavarla. Porque la tormenta que tengo que aprender a soportar es la exterior no la interior, y que aunque a veces creas que lo que estás haciendo para ser feliz, es contradictorio, busca más dentro de ti, llega al final del laberinto, y empieza a cambiar tus decisiones, todas a beneficio de tu nueva causa. Y lo mejor es que el sol aún no sale, y sorpresivamente no es necesario, porque no es bueno depender del sol, porque el sol no borra el historial de tormentas, ni promete que vayan a haber más. 
Solo viene, termina de darte el empujón que te hacia falta para no seguir siendo damnificada, el último empujón para ser libre, libre de tus propias tormentas, porque al fin entendí, que esto no se trata de quien posea el paraguas más grande, sino de quien pueda soportar la vida sin él. 



By: Mariluna Medina (@marilunamedina)
Mail: marilunamedina12@gmail.com

martes, 12 de julio de 2016

Vértigo

Estoy absolutamente en el camino correcto a ningún lado
Todo a mi alrededor es movimiento y yo simplemente estoy en pausa
A destiempo, y sin conciencia alguna del exterior.
Siempre he criticado a la gente que no sabe que quiere, pero, ¿Qué hay de la gente que lo que siempre pensó que quería, no lo quiere realmente?
Es como estar suspendido en el aire, pero sin tener idea alguna de cuando volverás a tocar el suelo.
Como estar a la deriva, sin puntos de referencia ni brújulas.
Estar a tu propia cuenta, pero a base de las decisiones de terceros, cuartos y hasta quintos...
Y pues, aquí ando, haciéndole honor a la indecisión que me caracteriza y no haciendole frente a las problemáticas que me están ahogando la vida a cuentagotas.
"La vida" ellos dicen.
"Dolor de muelas" digo yo.
"Constantes vértigos" les respondo.

Agua mala, actúa como catalizador, a ver si de esa forma vuelve el horizonte que he perdido.
Que se me hace mala la vida, que es hecha de ti, y puesta en duda por mi, y por gente que he tenido a mi merced.

Estoy empezando un nuevo día cuando no ha amanecido ayer.
Mis sentidos están desalineados, mis estrellas no encuentran su luz.
Todo es tan efímero y nada es tan certero como mis arraigadas ganas de rendirme sin comenzar la carrera.
Ojalá todo fuese tan fácil como tronarse los dedos, y al final sentir ese extraño pero agradable alivio de que lo hiciste. Porque sabias que lo tenías que hacer, el cuerpo te lo dijo, tú te lo dijiste. Tenias curiosidad por saber cuantos sonarían esta vez. ¿O no? Pero, no lo pensaste mucho, no lo pensaste bien, no lo pensaste mal... ni lo pensaste. Fue una decisión espontánea, irrazonable y auto admisible.

Una piedra en un camino asfaltado sobresale, su contraste es diferente a comparación. Tal vez yo no esté en el camino asfaltado, o tal vez no estoy donde pertenezco.
Estoy donde peligra mi existencia, y donde mi forma no pasa de inadvertida. Estoy donde me pueden destruir más fácilmente, donde estorbo y donde me ven y siguen su camino. No soy imprescindible, y donde todo aquel que me quiera remover se hará daño de una u otra manera...
Soy una roca, a mitad del camino.
Visible pero invisible...
Para los demás muy fuerte, casi indestructible, y hasta peligrosa...
Por dentro soy barro y arcilla. Casi polvo.
O últimamente soy clavos, espinas y veneno.
Letal, pero solo para mi.

Quiero no ser en lo que me estoy convirtiendo, por favor, agua mala, catalizame, por el tiempo que sea necesario
No quiero más párrafos de ideas al azar y metáforas sin ligaduras.

Por favor agua mala, quitame este dolor de muelas.








By: Mariluna Medina (@marilunamedina)
Mail: marilunamedina12@gmail.com

domingo, 1 de mayo de 2016

Amores vertiginosos y nuestra montaña rusa

Eres mi constante, siempre estás.
Odiándome, o amándome... pero siempre estás.

Tengo un pensamiento recurrente, y retorno a él hasta por inercia.
Te aseguro, eres más fuerte que la inercia.

Pensamientos desordenados, sentimientos encontrados.
Mundos separados, mundos distanciados, mundos en paralelo.

Nos sobra espacio y nos asfixia el tiempo.
Sacar belleza de este caos no parece tanta virtud desde este punto de vista.

A veces me pregunto que escribiría Neruda si nos viera, con qué frase nos definiría...
A lo mejor nos jugaría una broma, y nos diría un "en ésta no"

Yo nos definiría con un "Punto y seguido"
Demasiado esperanzador, lo sé.

Es que simplemente no puedo salir de un arriesgado "tal vez"
Porque tal vez sí eres para mi.

Tal vez tú mano encaja perfectamente en la mía.
Tal vez tus labios fueron hechos para estar fundidos a los míos ... tal vez.
O tal vez no.
Tal vez no sea suficiente.
Tal vez cometamos un error.
O tal vez renunciar es nuestro peor error....
Y pues,
¡Como nos gusta equivocarnos!

Hay tantos obstáculos, que no se si el camino está empezando o terminando...
Solo hay una manera de averiguarlo, no crees?
Yo y mis intentos de plantar tréboles.

Me gustaría no tener que escribirte tanto, pero, ¿Qué sería de mi arte sin ti?
Otra aburrida serie de palabras que riman intencionalmente y se llaman a si mismas poesía.
No seamos ese tipo de poesía, por favor.
Contesta con un si a todas las interrogantes conjugadas...
Aunque de ti no dependa.

Pero es que amor, piensa... de tantos universos, de tanta muchedumbre, de tanto ruido... ¿Por qué tú? ¿Por qué yo?

Soy masoquista y esperanzada, terrible combinación.

Eres mi constante, porque cambie lo que cambie, te diga que si y luego que no, me digas "quédate" y luego te vayas, aunque me digas que no y luego me beses, aunque me pidas la mano y luego me sueltes, detrás de todo este, nuestro desastre... está algo que no cambia, que está ahí... masoquistamente adherido al corazón.
Eres tú y soy yo, en la inmensidad
Como nunca nos vimos antes
Con la música que nunca escuchamos
Reviviendo nuestro juego y empezando a recordar
Ahí estamos y todo cobra sentido
Y descubrimos que no hay error, que no había que esperar otra vida, que es aquí y ahora
Que es más fuerte que un "quédate"
Porque no hay segunda opción
Que no todo era una ilusión
Que los obstáculos son de papel
Que no había que decir "ven"
Solo había que ir y buscarnos, para encontrarnos otra vez.




By: Mariluna Medina
Instagram: marilunamedina
Twitter: Marilunaml
Mail: marilunamedina12@gmail.com

domingo, 13 de marzo de 2016

Un extraño en mis sueños


"Y ahí, casi palpable, al pie de mi cama, yace tu recuerdo"

Borroso y turbio, aún parecías real.
O tal vez eran mis anticipos de esquizofrenia, o mis visiones de gente cuerda. Ó tal vez era la sombra de lo que solíamos ser, o tal vez si eras tu, pero con baja cantidad de nitidez.
Me cuentas que tal te va, y yo simplemente observo.
Luego un ensordecedor silencio se cuela en mis tímpanos, y de pronto no sé a dónde estás.
O si estuviste. 
O si volverás. 
Y dejas la puerta abierta, sonora de par en par. 
Si estás ya te fuiste. Pero puedes regresar. 
Y mis noches, y mis lunas, y mis estrellas te extrañaran... yo no. 
O tal vez sí. 
Aunque mejor no. 

El viento, me detesta, por tu culpa, o por ti. Aún no está del todo claro. 
Me recuerda a los columpios, las mañanas, y el café... Dios, ¡cuanto café necesité! 
¿Cuantas tazas he roto? 
Al menos una, y sin querer. 
Estaba ahí, ni la toqué. 
En tu pecho.
Pobre de tu pecho. 
Pobre de mi sin esa taza.
Pobre de mi sin ese pecho. 

No hay ventanas, ¿Cómo hay viento?
Será tu eco, o mi tristeza.
O el anhelo de observarte. 
Aventuras y desperfectos.
Iré a cerrar la puerta.
Si piensas volver, entra por tu propia cuenta.
Trae olor a jueves. No a domingo en la mañana. 
No puedes amor. 
A menos que quieras. 
Solo así puedes. 
Construye una ventana, y siempre la hallarás abierta. Y a mi del otro lado. Y tus sueños en mi hoguera. Y el viento que detesta. Y una almohada y un cajón. Y una rama que molesta. Y una letra de canción. 
Y hallarás lo que no habías sido. 
Y serás más que un botón. 
Y volveremos al principio. 
Pero cariño, tan solo cierra bien la puerta.


By: Mariluna Medina
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Twitter: Marilunaml
Instagram: Marilunamedina 

martes, 17 de marzo de 2015

Miscelánea de un amor

Debería pintarte, porque me canse de escribirte...
¿Me cansé de extrañarte? 
Ya sería hora, lo hago como sí debiera 

La hipocresía no va conmigo, tengo que decir
No puedo seguir saludando sin esperar  un beso sorpresa... Ni abrazarte sin esperar más a cambio 
Me destruye la idea de tener que soltarte... Casi tanto como me destruye verte sufrir. Que estúpido querer tenerte cuando de esa manera sufres tu y sufro yo.
Amor es sinónimo de masoquismo puede ser
O la masoquista soy yo, que me gusta amar
Tus miedos, tan destructivos como siempre ... Mis miedos, tan masoquistas como siempre.

No avanzo, ni retrocedo, me mantengo.
Debería salir de aquí, no estoy yendo a ningún lado... quizá no quiero... Quizá mi subconsciente se quiere quedar aquí; pero para mala mía no puedo.
No sería capaz de quedarme viendo, mi naturaleza es de actuar 
Lo sabes.
Te lo he hecho saber.
Me lo has hecho confirmar, también

Ojalá tuviera una razón para quedarme, una razón válida para quedarme mejor dicho 
Fuiste lo que fuiste y ahora eres lo que serás 
Nada me encadena ahora a la idea de un futuro contigo, más que un sentimiento suicida que no tiene dignidad 
Amor, creo que le he oído llamar


Miscelánea de un amor que nunca fue... Pedazos de insomnio y sobras de café.





By Mariluna Medina
Mail: marilunamedina12@gmail.com

viernes, 21 de noviembre de 2014

Restos de insomnio

Restos de insomnio que se van llevando poco a poco mi tranquilidad
Pedazos de un amor que ya no sabe a dónde va
Se me olvidaba que este amor siempre fue entre comillas...
Ahora me pregunto ¿será que "este amor" llega a ser pasado algún día?

Verte se ha vuelto sinónimo de masoquismo... Más palabras al azar y sin orden específico.

Escasean las razones aunque me inundan las preguntas.
"Terminaré por ahogarme en ellas" he pensado ...
Que raro el no tener a quién pensar, a quien decirle buenas noches y buenos días; costumbre más que amor me temo.
Tuviste la razón todo el tiempo... No sé a qué extraño, sí a tu recuerdo o a ti.
El insomnio no es amigo del café, el insomnio le miente y lo manipula porque sabe que no podría vivir sin él;
Porque lo necesita.
¿Quien no necesita café?

Verte se ha vuelto sinónimo de masoquismo... Y yo sigo con mis palabras al azar y sin orden específico.

Restos de insomnio que no tienen razón de ser... Restos de ti que no tienen a donde ir.


By Mariluna Medina 
Twitter: @marilunaml
Mail: marilunamedina12@hotmail.com

lunes, 15 de septiembre de 2014

Alba sabor a café

Tú, vigilia persistente que te hiciste amigo de la madrugada 
Convertido en insomnio, en una taza de café te tomada
Aquel, el mismo café que tiene el placer de acompañarme cuando tú, insomnio, te disfrazas de monotonía 
Y se hacía más difícil el pensarte cada día, pensarte sin ningún otro motivo que carecer de valentía

Ya un reloj dio el último minuto que tenía y en el largo camino a soñar me perdí más de una vez, porque llegué a la conclusión que se tardó más el olvido que el mismo amanecer

¿La costumbre se hace rutina o la rutina se hace costumbre?
Cual sería la diferencia si de igual manera te pienso antes de ver el sol

Tú, que me quieres cuando quieres y yo, que te quiero sin querer
Que esperanza más vaga quiere creer pero no cree querer

Las agujas señalaban la una y cincuenta y dos 
Y me di cuenta de que te convertiste en un hábito, y que sin querer estaba cambiándole su nombre al desvelo

¡Y se escapó un bostezo con sabor al olvido!
Olvido sabor a café diría yo...

¿Será que este insomnio seguirá siendo insomnio sin me duermo pensando en ti? 
Dudé.
Apenas eran las dos y cincuenta y tres, y en aquella alba tardía sentía como el insomnio se iba en aquella taza de café.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Un país que grita: "Paz"

Las calles se convirtieron en un corazón con nombre de país que a gritos pide paz.
Nuestra fe se está intoxicando de odio y pide con urgencia una dosis de igualdad.
Nuestra esperanza está teñida de rojo por cada bala perdida que se da.
"Si no luchas por la paz, no te quejes de la guerra", me repito sin parar.
Que valentía la de aquellos que luchan sin quejarse, y que cobardía la de esos que se quejan sin luchar.
Somos jóvenes, es cierto, pero ¿y qué?
El ser joven es ver la vida diferente que tú, pero no significa no verla.
El ser joven es pensar diferente que tú pero no implica no pensar.
Ser joven es tener el doble de trabajo para ser escuchado. Déjame decirte que ser joven no es tarea fácil últimamente...
Queremos que se respete una opinión. La que sea.
Sólo pedimos esas tres letras que se pronuncian: "paz"
Un país donde no hayan razas ni colores, ni mejores o peores.
Donde no seamos amarillo, azul o rojo; sino un solo tricolor.
Joven sí, ciego no.

El silencio perdió esta vez. Te llegó el momento de decir lo que tanto tiempo te callaste.
Se te cayó la mordaza Venezuela.
No es una amenaza, ni violencia o agresión. Tan solo es impotencia de ver que nuestro país se nos está yendo.
Por esa razón no traten de callar la voz, eso la hace gritarte más.

sábado, 5 de octubre de 2013

Buscando una identidad

Tal vez el tiempo está pasando muy rápido, o muy lento, depende de que punto de vista lo veas.
Las cosas como las personas están cambiando, y puede que ese sea el mayor problema, puede que yo este cambiando.
No estoy segura de que esto sea para bien, pero no puedo contradecirlo tampoco, tan solo es lo que es.
Tal vez la perspectiva de la vida esta en medio de un dilema, o tan solo el dilema soy yo.
Esto, la vida, es tan confusa como suena, incluso más. Pero lo menos que podemos hacer es tratar de entenderla. Esta debe estar cansada de entendernos cuando ni siquiera nosotros mismos somos capaces de decir qué o quienes somos.
Cuando la bipolaridad reina en nuestro pensamiento, no sabemos qué decir y mucho menos qué pensar. Sólo sentimos.
Sentimos que la vida esta pasando frente a nuestros ojos, que las cosas no se sienten igual.
Y justo allí sientes ese escalofrió que recorre cada centímetro de tu cuerpo, que se apodera de ti y poco a poco te va soltando, para luego reaccionar y darte cuenta de que todo no fue un sueño, de que todo es real, más real de lo que pudiste imaginar. Todo se torna inverosímil cuando al fin puedes decir: "Todo cambió".
Y quizá sea eso, quizá sea que la vida se trate de cambiar.
De cambiar tu punto de vista a medida que el tiempo pase, haciendo énfasis en lo que nos queda y resguardandolo en lo llamado alma, para así darle forma al famoso corazón.
O quizá, no debamos buscarle una forma a la vida.
Quizás, solo quizá, la vida nos da la forma a nosotros.




By: Mariluna Medina (@MarilunaML)

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Olvidar, te.

Después de fallar en mil y un intentos, tratando de olvidar...te, se me hace muy fácil preguntarme si en verdad puedo hacerlo.
Y eso digo cada vez que sufro una leve recaída en el proceso de olvidarte.
A veces te vas y pienso que te he olvidado. Luego reapareces, llenas de luz mi alma y de ilusión mi palpitar. Ahí me doy cuenta de que no es cierto, de que no te olvidé, aún. Y que tal vez ahora jamas lo haga. Pero luego te vas para después volver e irte de nuevo. Y se repite la historia.
Alguien me puede explicar ¿Por qué nos enamoramos de alguien quien muy en el fondo sabemos nos hará daño? y peor aún, después de habernos hecho el dueño ¿Por qué seguimos amando?, claro, ¡como si tuviera el corazón en una pieza!. Lo peor es que en ciertas ocasiones el dolor dura tanto como el olvido.
La verdad es que he llegado a odiarte. Te odio porque te amo. Pero no te odio tanto como a mi misma por amarte, por seguir amándote.
Y pasa que un día, un hoy cualquiera, simplemente te cansas; Te cansas de que las excusas sea lo único que escuches, incluso en aleatorio.
Te cansas de que las promesas sigan acumulándose.
Te cansas de vivir de un "Hola" cada 24 horas, sin efectos secundarios.
Finalmente reaccionas cuando vez al pasado y te das cuenta de que convertiste el "Te olvidaré" en una plegaria rutinaria.
Y en cambio de olvidar, lo que estas es recordando.
En este punto, tan solo te ves obligado a olvidar. Ya no se debe querer. Porque con querer no se logra nada.
Es un trabajo difícil, pero no es imposible.
Y sé que así como me atreví a amarte, también me atreveré a olvidarte.
Tal vez me tome un tiempo, quizás dos o tes, pero a fin de cuentas pasará, algún día.
Quien sabe si mañana mismo serás un nombre más en mi cabeza.
Quien sabrá si mañana se te antojará venir, y quien sabrá si para mañana aún me acordaré de ti.



By: Mariluna Medina (@MarilunaML)

jueves, 29 de agosto de 2013

Recuerdame

A veces siento que viví un momento que nunca fue. Siento que esto pasó y a la vez nunca ocurrió. 
Pero allí está mi memoria, mi estúpida memoria haciéndose presente para hacerme caer de nuevo en mis recuerdos. Así pasan los días, recordándote. recordándome. recordándonos...
Recordándonos como ayer, lo que fuimos, cuanto reímos, qué sentimos.
Recordando tantas cosas que no debería recordar. 
Recordando con cuanta inocencia amé. Recordando tus miradas y las mías, que se encontraban cuando querían. Esas miradas que estaban llenas de mentiras invisibles. Recordando esos besos ahogados en promesas. Recordando esas sonrisas tímidas que de pronto se convirtieron en lágrimas.
Recordando esas palabras bonitas que solo sirvieron para ilusionar. Recordando esos "Te amo", esos "Te quiero", que ahora solo son cicatrices por sanar.
Y aún así con todos estos recuerdos, siento que no recuerdo nada .Aunque conozca cada detalle, cada manía, cada gesto, cada característica de ti, y tú de mi, ahora solo somos un par de desconocidos con algunos recuerdos en común.


By: Mariluna Medina (@marilunaml)